No he leído demasiado a Murakami y no creo hacerlo más allá de tres o cuatro de sus obras, si no es que lo olvido y no vuelvo a tocar un libro suyo en vida. Antes me llamaba la atención por ser presumido como el eterno candidato del Nobel, algo que en mi opinión no se haría con un autor malo al menos que los niveles de ironía de aquella broma superaran lo que puedo percibir; lo poco que he leído de él no lo veo como algo imprescindible, algo que sólo pueda encontrar en su obra y en ningún otro lugar. Aun así en el par de veces que lo he leído no he logrado salir de esos libros sin sentirme plenamente deprimido. Tokio Blues vaya que es un blues, no hay grandes emociones en la novela, y la mayoría de los sucesos fuertes son narrados desde la lejanía, no es que describa el suceso, es que describe la melancolía de los personajes a causa del suceso. Todo se trata de un lamento, una novela lenta que aguarda a dejar...
"¡Sí, no soy más que un vagabundo, un peregrino en la tierra! ¿Eres tú algo más?"