Tras el regreso de Dragon Ball hace unos años a la pantalla grande y luego a la chica, tomé la decisión de no unirme al gran margen de críticas comunes que se le hacían a la serie, no tanto por fanatismo, pues de hecho duré un buen tiempo sin ver Dragon Ball Super por falta de interés, sino más bien se trataba de una cuestión de ideas, donde criticarlo era un asunto de necios. Pensé desde un inicio que si bien Dragon Ball podía explorar nuevos ángulos de sus personajes, el ciclo de estos ya estaba completo no desde Dragon Ball GT, sino desde la saga de Boo, por lo que descartaba que fuera posible ver una historia excelente y única como pasa en Full Metal Alchemist o JoJo’s Bizarre Adventure , sino que lo que en verdad Dragon Ball Super iba ofrecer eran los personajes que todos admiraron en sus infancias en nuevas aventuras, con nuevas batallas y nuevas transformaciones, de ahí todo dependía de una cuestión de cariño a la franquicia, si sólo eso basta para pasar un buen momento pue...
"¡Sí, no soy más que un vagabundo, un peregrino en la tierra! ¿Eres tú algo más?"